
El terreno de aquí, es un terreno muy encantado y fuerte, tan fuerte es el mundo de aquí. Es el lugar donde paran los espíritus. No existen por así nada más. Es fuerte el mundo de las montañas de por aquí. Por ejemplo, en Nik’aj Siwan (“En Medio del Barranco”), llora el niño Dios a media noche de la Nochebuena. Nosotros lo escuchamos una vez.
Una vez nosotros fuimos de noche, acompañado por mis perros cazadores, en la mera Nochebuena. Me fui con ellos a cazar animales, entonces sucedió (Leer más…)

