
Una vez, un hombre dicen que anheló riquezas de la santa montaña sagrada y por eso pensó: siquiera pudiera yo tener un poquito de dinero. Hay unos que cuentan que les regalan dinero pero…¿Por qué a mí no me obsequian nada?.
Apenas dijo estas palabras se le abrieron las puertas de la montaña, y salió un hombre que le dijo: Si quieres dinero de la montaña, entra, entra. Solamente te quiero decir que el dinero no (Leer más…)


