
Don Silvestre de Barreneche y Alcántara, como él se hacía llamar, pues su verdadero nombre era Silvestre Barreneche, a secas, era un castellano de ascendencia vasca que llegó a Guatemala hace muchos años, pero muchísimos años. No llevaba, cuando lo hizo, más capital que su audacia y una sed de ganar dinero, fuera como fuera, sín límites; cosa que para un hombre de estas condiciones era muy fácil hacerlo en estos tiempos.
Lo primero que hizo don Silvestre, al llegar a nuestras tierras, fue irse a Amatitlán. Eran los tiempos en que ese lugar, con el cultivo de la grana, se ganaba dinero a montones. Allí trabajó como simple peón en las plantaciones de nopales donde se creaba la cochinilla; después de haber juntado un poco de plata, abandonó el lugar y desapareció por espacio de algún tiempo. (Leer más…)